Desde la confirmación hasta el día después de la salida, tus huéspedes reciben el email correcto en el momento correcto, en su idioma. Los textos los escribes una sola vez.
Para cada momento, un email. Cada uno sale solo, a las nueve de la mañana, y únicamente a los huéspedes que lo necesitan.
En el instante en que la reserva llega desde tu gestor, el huésped recibe el código para abrir su app. Ahí tiene el WiFi, cómo llegar, las normas y todo lo demás, meses antes de salir.
Este va a todos: el procedimiento de llegada, paso a paso, cuando todavía hay tiempo de leerlo con calma. Menos llamadas desde la calle, de noche, con las maletas.
De nuevo, solo para quien sigue faltando. Es el email que convierte a un huésped que habría llegado sin preparación en uno que llega sabiendo exactamente qué hacer.
La mañana siguiente a la salida, cuando la estancia sigue viva y la reseña aún no está escrita. Das las gracias, pides la reseña, ofreces algo para la próxima vez: el texto es tuyo.
Un editor con formato de verdad, una pestaña por idioma, y el nombre y el código del huésped ya puestos.
En tu panel: una pestaña por email, una por idioma.
Los mismos cinco mensajes, sin el copiar y pegar.
No se escapa ninguna reserva y ningún email sale dos veces. A quien ya hizo lo que le pediste no se lo vuelves a pedir.
El día de la llegada ya tienen el código, las indicaciones y el procedimiento. Las llamadas de última hora dejan de llegar.
El día después de la salida la estancia sigue caliente y la reseña aún no está escrita. Ahí es donde llega tu email.
Activa las comunicaciones por email en tu alojamiento.
Escribe los textos en tu idioma.
A partir de ahí salen solos. Un email que dejas vacío simplemente no sale: activa solo los que quieras.