Un cuestionario breve dentro de la app de tus huéspedes: una pregunta NPS, unas estrellas, un comentario. A los satisfechos los invitas a dejar una reseña pública. Los demás llegan antes a ti, en privado, cuando aún puedes hacer algo.
La reseña ya está publicada. Tres estrellas. «El segundo día el agua salía fría.»
Diez minutos y un fontanero lo habrían resuelto — si lo hubieras sabido mientras seguían allí. Una reseña pública es la forma más cara de recibir opinión, y la única a la que ya no puedes responder a tiempo.
Treinta segundos, en el idioma del huésped, dentro de la app que ya tiene.
«¿Con qué probabilidad nos recomendarías?», de 0 a 10. Añade alguna valoración con estrellas — limpieza, entrada, WiFi — y un comentario libre. Nada más: un cuestionario que dura un minuto es un cuestionario que nadie termina.
Lo que el huésped ve tras enviar depende de la puntuación que ha dado. Quien responde 9 o 10 recibe tu agradecimiento y el enlace a la reseña que te interesa. Quien responde 6 o menos recibe tus disculpas y la sensación de haber sido escuchado — no una invitación a publicarlo.
En tu panel: las preguntas, los tres mensajes finales y todas las respuestas recibidas.
Dejas de enterarte por las reseñas.
Los huéspedes a los que pides una reseña pública son los que acaban de decirte que se lo pasaron en grande. No estás apostando: ya sabes la respuesta.
Una ducha fría, un vecino ruidoso, una toalla que falta: lo lees en tu panel, no en una página pública dentro de seis meses.
Tu puntuación NPS, su evolución, la media por pregunta y todos los comentarios escritos — en la pestaña Estadísticas que ya usas.
Construye el cuestionario: la pregunta NPS, las estrellas que te interesan, un comentario libre. Arrastra para reordenar.
Escribe los tres mensajes finales y decide dónde aparece la encuesta: un enlace, un QR para imprimir o un paso de la salida.
Listo. Desde la siguiente estancia empiezan a llegar las respuestas.